La cobertura de salud ayuda a los estudiantes a regresar a la escuela de manera segura

(StatePoint) A medida que un nuevo año escolar se pone en marcha, asegúrese de que sus hijos estén listos para volver de manera segura al aprendizaje presencial y a las actividades extraescolares. Esto significa estar al tanto de las visitas médicas de rutina y asegurarse de que estén protegidos contra enfermedades prevenibles por vacunación (como el sarampión y las paperas). Si bien los padres pueden haber retrasado las vacunas y la atención preventiva de sus hijos debido al brote de COVID-19, los consultorios médicos y las clínicas están tomando medidas adicionales para ver a los niños de manera segura durante este tiempo. Llame para programar una cita hoy mismo. Y si su hijo tiene 12 años o más y aún no ha recibido su vacuna contra el COVID-19, hable con su médico sobre cómo obtenerla lo antes posible. Si sus hijos no tienen actualmente seguro de salud, ¡no es demasiado tarde para que tengan cobertura!

A nivel nacional, millones de niños y adolescentes en edad escolar cumplen con los requisitos y están inscritos en cobertura de salud gratuita o de bajo costo a través de Medicaid y el Programa de Seguro Médico para Niños (CHIP). Estos programas de salud pueden proporcionar acceso vital a la atención, lo que incluye consultas de bienestar y vacunas, a fin de mantener a los estudiantes centrados en el aprendizaje y dar a los padres la tranquilidad que conlleva saber que sus hijos están cubiertos dentro y fuera del aula. El inicio del año escolar es una buena oportunidad para ponerse al día con las citas importantes de bienestar y garantizar que los niños estén al día con sus vacunas. Las vacunas, como las de la influenza estacional, el sarampión y las paperas, son especialmente importantes este año y están cubiertas para los niños por Medicaid y CHIP. Las vacunas de rutina, así como la vacunación contra el COVID-19, no solo pueden proteger a los niños de enfermarse y desarrollar complicaciones graves, sino que también pueden proteger a otras personas que pueden ser vulnerables a enfermedades graves, como son los bebés y otros niños pequeños, personas mayores y personas con trastornos de salud preexistentes.

Los estudios han demostrado que el rendimiento académico y el seguro de salud van de la mano. Los niños que tienen cobertura de salud faltan menos a clases y tienen un mejor rendimiento escolar que aquellos que no tienen seguro. Pero la cobertura de salud no solo beneficia a los estudiantes. Menos días de escuela perdidos también significan menos días de trabajo perdidos para los padres. Con la cobertura de salud, los niños pueden recibir atención de rutina y de emergencia, vacunas, chequeos médicos, exámenes de la vista, consultas dentales y servicios de salud mental que pueden necesitar para participar plenamente en la escuela y seguir enfocados en clase. La cobertura de salud también proporciona acceso a atención importante si los niños se enferman o se lesionan.

Medicaid y CHIP proporcionan cobertura gratuita o de bajo costo para niños y adolescentes elegibles hasta los 19 años. La elegibilidad depende del tamaño del grupo familiar y de los ingresos, y varía según el estado. Los estados tienen diferentes reglas de elegibilidad referentes a ingresos, pero, en la mayoría de los estados, los niños con ingresos familiares de hasta $50,000 por año (para una familia de cuatro) pueden cumplir con los requisitos para Medicaid o CHIP. En muchos estados, los ingresos familiares pueden ser aún más altos y los niños aún pueden cumplir con los requisitos. Los jóvenes de hasta 21 años pueden ser elegibles para Medicaid. Y si su familia está recibiendo actualmente el crédito fiscal mensual por hijos, esto no afecta su capacidad para cumplir con los requisitos de Medicaid y CHIP. Adicionalmente, el Departamento de Seguridad Nacional no considera solicitar o recibir Medicaid o CHIP como determinación de “carga pública” (con una excepción para personas que estén institucionalizadas para atención a largo plazo (como residentes de centros de enfermería o residentes de instituciones de salud mental) y que estén recibiendo cobertura de Medicaid por sus servicios institucionales). Esto significa que tener Medicaid o CHIP no afectará las posibilidades de alguien de convertirse en residente permanente legal o ciudadano de los EE.UU. La inscripción en Medicaid y CHIP está abierta todo el año y una vez que su hijo esté inscrito, la cobertura de salud debe renovarse anualmente.

Puede presentar su solicitud en línea, por teléfono, por correo o en persona con la agencia de Medicaid o CHIP de su estado o visitar la sección “Obtener cobertura para su familia” en InsureKidsNow.gov. Para obtener más información, llame al 1-877-KIDS-NOW (1-877-543-7669).

Información proporcionada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU.

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